miércoles, 18 de marzo de 2015

¿Se debería limitar la libertad de expresión cuando ésta se refiere a creencias religiosas?



La libertad de expresión es una de las bases de los derechos y las libertades democráticas. Es un derecho fundamental que tenemos todos los seres humanos, por lo que cada uno puede expresarse libremente. Pero como todo, bajo mi punto de vista tiene un límite. 





Y, ¿Dónde está el límite? 
Respecto a las religiones, la libertad de expresión no se debería de limitar, siempre y cuando no entre en conflicto con otros valores o derechos. Está claro que no todos vamos a tener ni las mismas ideas, ni las mismas creencias y todos somos igual de libres para expresarlo y para dar nuestra opinión. Al igual que podemos expresarnos, siempre va a existir gente que no esté de acuerdo. A que quiero llegar con esto, pues bien, hasta ahora todo es normal, el problema viene cuando la gente recurre a la violencia o a rechazo. Y cuando se lleva a un extremo puede costarle la vida a algunas personas.





Un caso llevado al extremo, es uno que ocurrió hace unos pocos meses en Francia. Un semanario llamado "Charlie Hebdo" que publicó unas caricaturas de Mahoma. Dos yihadistas, inconformes con las caricaturas y ofendidos entraron en las oficinas armados con rifles matando a 11 personas y gritando "Dios es el más grande". ¿Dónde está ahí la libertad de expresión? 

Según el articulo 18 de los DDHH: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”
Yo pienso que todos tenemos derecho a opinar y a pensar libremente, pero que hay que evitar el fanatismo.

Otro caso de fanatismo religioso es el caso de José Mar Flores Pereyra. En este caso ocurrió el 10 de septiembre de 2009 cuando José Mar Flores Pereyra, un predicador evangélico de nacionalidad boliviana secuestró un avión de Aeroméxico y amenazó con hacerlo explotar sino podía entrevistarse con el presidente Felipe Calderón para comunicarle una “revelación divina” respecto a un terremoto de gran intensidad que sacudiría al país.


 En conclusión, es bueno tener una opinión y una creencia propia y todos debemos gozar de una libertad para poder expresarlo, pero para ello debemos saber respetar al resto. 


"La libertar de expresión lleva consigo cierta libertad para escuchar"














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